Este capitulo va para ti. Porque eres una friki, una cabezota y te cuesta un mundo mostrar lo que sientes, pero solo tú entiendes muchas cosas. Dicen que una relación esta muerta cuando aun estando a centímetros notas a la otra persona a kilómetros, bueno, puede que últimamente te sienta más lejos que cerca, no voy a mentir. También puede que parezca que nuestra relación a cambiado, que se le a restado importancia porque simplemente hay momentos en tu vida en los que realmente pega más compartir momentos con otras personas, puede que quizás nunca a vuelva a ser lo mismo. Nunca vuelvan nuestra charlas diarias, ni nuestras noches de locuras (con emoticonos incluidos), puede que ni si quiera vuelva a escuchar tus frikadas sobre la luna y su relación con todos mis estados de animo... Pero prometo, que nunca más volveré a sentirte lejos.
Porque cuando miro al pasado recuerdo mi ilusión al contarme una historia (esa historia tan tuya), recuerdo esa noche en vela buscando entre tweets perdidos, recuerdo los primeros acercamientos, el primer te quiero, y el primer "Sandia". Recuerdo tus comentarios en "pequeña de las dudas infinitas" y tengo grabadas a fuego tus palabras diciendo que escribo magia. Recuerdo ese ultimo emeil con tantas palabras absurdas como necesarias. Recuerdo todo de ti, absolutamente todo. Por eso se, que esta amistad nunca va a morir, siempre va a estar ahí, en un rinconcito de mi. Porque solo tú sabes el valor de las pequeñas cosas, porque solo tú eres mi media Sandia.
Te quiero y esas cosas absurdas que se dicen en estos momentos.
“Sé que siempre voy a quererte,
aunque a veces solamente
quererte borrar.”
Capitulo sesenta y cinco:
-Ey ¿qué pasa? ¿estas bien? -dice acercándose a mi- ¿tanto miedo te doy que te da pánico verme? Te has puesto pálido
-No es eso -digo sonriendo- es solo que odio que el cacharro este se pare, me pone nervioso.
-Creo que vienen esta tarde a arreglarlo -dice cruzándose de brazos.
-A ver si es verdad -digo escondiendo las manos en los bolsillos de mi pantalón.
-Esperemos que si -dice con la mirada fija en mi.
-Bueno -digo bajando la mirada al suelo- me voy a ir yendo que tengo que trabajar.
-Si, yo también -dice descruzando los brazos- tengo que ir a prepararme y eso.
-Entonces adiós, ya nos veremos pronto -digo depositando dos besos en su mejilla y comenzando andar.
-Dani -dice cuando yo estoy apunto de salir por la puerta.
-¿Qué? -digo acercándome a ella.
-Que gracias -dice agachando la mirada- por el mensaje, por preocuparte por mi y eso.
-No me des la gracias, es una tontería -digo intentando sonreír.
-No, no es una tontería -dice alzando la mirada.
-Lo es digo -digo chocando con sus ojos.
-Para mi no lo es -dice encogiéndose de hombros- para mi es importante.
-¿Por qué? -y tengo que hacer un gran esfuerzo para que las palabras salgan de mi boca.
-Porque lo necesitaba -dice acercándose- han pasado muchas cosas en estos últimos meses, muchísimas y yo sentía que aparte de perder una pareja, había perdido un amigo
-Sabes que eso nunca, Cris -digo casi en un susurro- tú siempre me vas a tener para lo que sea.
-Ya, ya, ya lo sé -dice intentando sonreír- pero te sentía distante, como si quisieras borrar todo lo mío de tu mundo.
-Y quería -digo mirándola fijamente.
-¿Querías? ¿Ya no quieres? -dice intentado disimular como un pequeño escalofrío le recorría el cuerpo.
-Estoy hablando contigo ¿no? -digo sonriendo.
-¿Y a que se debe ese cambio de opinión, si puede saberse? -dice apartando la mirada.
-A que estaba, y estoy, muy harto -digo sacando las manos de los bolsillos.
-¿Harto? ¿de mi? -dice alzando la mirada.
-No, no, de ti no -digo acariciando su mejilla- harto de huir de todo.
-¿De que huías? Yo creía que eras feliz -dice buscando mis ojos con la mirada.
-Y lo soy, soy muy feliz -digo mientras mi mente no para de susurrar mentiroso, mentiroso, mentiroso- huía de los recuerdos, del pasado, de ti.
-¿Y ya no quieres huir? -dice en un suspiro mientras yo noto como un pequeño nudo se apodera de mi garganta.
-Ni quiero, ni puedo -digo cruzándome de brazos- me he dado cuenta de que quiera o no, vas a seguir siendo parte de mi pasado. Haga lo que hago, los recuerdos van a estar ahí, eres una parte de mi.
-¿Y eso es bueno o malo? -dice sonriendo.
-No lo sé -digo devolviendole la sonrisa de manera mecanica- supongo que bueno ¿no? Yo nunca he querido que tú salieras de mi vida, en el fondo.
-Me alegra saber eso -dice cruzandose de brazos- espero que apartir de ahora podamos ser amigos o por lo menos intentarlo.
Siento un dolor inundando mi pecho, retorciendo mi estomago. Aparto la mirada, intento disimular lo que siento.
-Prometo poner todo de mi parte para que asi sea -digo volviendo la mirada hacia ella.
-No sabes lo contenta que pone esto, de verdad -dice descruzando los brazos y sonriendo.
-Entonces me alegra hacer un poquito más feliz -digo con una sonrisa.
-Gracias -dice acercándose a mi y acurrucándose en mis brazos.
La apreto con fuerza contra mi, siento su olor y su calor en mi pecho. Suspiro, o tal vez inspiro, no soy muy consciente de mis actos, la verdad. Noto mi corazón latir con rapidez y apenas encuentro fuerzas para contestar.
-No me des las gracias, por favor -digo dejando un beso en su cabeza- esto también lo hago por mi. En realidad, estoy siendo un poco egoísta.
-Que tonto eres -dice sonriendo entre mis brazos- te quiero mucho ¿sabias?
-Yo a ti también, chiqu.. Cris -digo acariciando su pelo.
-Anda, vete, que no quiero que llegues tarde por mi culpa -dice separándose de mi con una sonrisa.
-Tranquila, tengo enchufe con el jefe -digo guiñándole un ojo y comenzando andar.
Salí por la puerta y suspire intentado anular el dolor de mi pecho. Salí por la puerta, y ya todo había cambiado: el mundo no giraba, el sol no calentaba, el universo había cambiado su rumbo sin pedir permiso. Salí por la puerta, sintiéndome vacío, dejándome el corazón en el portal.
Esta vez todo era diferente. Esta vez era con ella, pero sin ella.